viernes, 19 de enero de 2018

Primavera




Por la ventana llegaba
la gracia del mes de abril,
la brisa todo inundaba
de una fragancia sutil.

Todo el orvallo caído
perfumó la madrugada;
y el recuerdo, florecido,
a una cantiga olvidada.

Pues hubo en un tiempo ausente
el resplandor de otra edad
que aborrece a la presente
oscura y vil realidad.

Sin saber por qué razón,
sin haberlo presentido,
brotan de mi corazón
las flores de un tiempo ido.

Es la triunfal primavera,
la de radiante esplendor,
que me muestra su quimera:
la del eterno verdor.

miércoles, 10 de enero de 2018

Sapo enamorado




Sapo, sapito, bonito:
ése que nada en el lago;
come larvas de mosquito,
tiene por nombre Santiago.

Tiene una novia muy guapa
que salta por la rivera,
y muchas moscas atrapa
mientras a su novio espera.

Pues su Amor, el sapo lindo,
junto a ella es muy feliz.
Debajo de un tamarindo,
se besan con la nariz.

Con su continuo croar,
de noche canta el sapito,
para a su amor obsequiar
con canto tan exquisito.

Sapo, sapito, bonito:
¡¡toda la noche croando!!
Vete a la cama un ratito:
¡¡la sapa te está esperando!!


lunes, 8 de enero de 2018

Jardín perdido




Hubo un jardín de alegría
y una música triunfal.
Sin saber que sucedía
murió todo un cierto día
como muere el carnaval.

¡Mas por qué tanto penar!
¡Por qué destierro tamaño!
¡Tan corto fue el disfrutar
de aquel mi sueño sin par,
de aquel mi mundo de antaño!

Era un sueño tan cordial
bajo la luz de la luna.
¡Tan radiante, tan vital!
Sin presentir su final
eclipsose mi fortuna.

Ahora vago entristecido
por la perdida atalaya,
y en pesares sumergido
luego de haber poseído
tesoros donde los haya.

*     *     *     *     *

Houve um jardim de alegria
e uma música triunfal.
Sem saber que acontecia
tudo morreu certo dia
como morre o carnaval.

Mas por que tanto penar!
Por que degredo tamanho!
Tão breve foi meu gozar
daquele sonho sem-par,
daquele mundo de antanho!

Era um sonho tão cordial:
o meu lar, a minha rua!...
Tão radiante, tão vital!
Sem pressentir o final,
eclipsou-se a minha lua.

Vago agora obscurecido
por uma perdida estrada;
em saudades submergido
por causa de ter perdido
minha querida alvorada.

viernes, 5 de enero de 2018

Héroe de historieta
















Como soy un niño aún,
vivo pues las aventuras
de seres tan abnegados
y de intenciones tan puras.

Pues traspasan el papel
sus tan bellas historietas:
surcan extraños confines,
van por lejanos planetas.

Profundos mares navegan
siempre en pos de su destino.
Su meta es hacer el bien,
su anhelo más genuino.

Y la espada vengadora
nunca dudan en usar,
pues ante la causa justa
no se puede vacilar.

Como hay mucho tirano
por este Universo ingrato,
que oprimen al desvalido
con desprecio y con maltrato,

el héroe nunca vacila
en reprimir tal acción,
ya que busca la justicia
con denuedo y con tesón.

Y como es de suponer,
tiene él su bella amada,
a la que tanto venera
por intrépida y osada.

martes, 2 de enero de 2018

Cansado caminhante




Nada sei nem saberei
do paradeiro da alma:
se por fim a encontrarei?
se tornará em noite calma?

Houve um tempo que sentia,
em sonhos que imaginava,
cheios de encanto e poesia,
que no meu peito morava.

Mas o sonho terminou
e apenas fica o luar:
o que outrora iluminou
as profundezas do mar.

Resplendor que vejo ainda
na miragem deslumbrante
daquela ilusão tal linda
do cansado caminhante.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Porfío en el reencuentro




Nada sé y nada sabré
del paradero del alma:
¿si al final la encontraré?,
¿si tornará con el alba?

Llegué a creer que creía,
en sueños que imaginé,
que otrora la poseía,
que en mi seno la albergué.

No llegó nunca a ser mía,
sólo fue estrella fugaz
que iluminó cierto día
el encanto de mi faz.

Mas porfío en el reencuentro,
en esa vana ilusión
que palpita tan adentro,
¡tan hondo en el corazón!

domingo, 24 de diciembre de 2017

Minha Rua




Aquela rua daquele mundo,
Aquela de um outrora que não morre,
É como um sentimento que percorre
O ser da minha alma mais profundo.

Por ela é que passou a fantasia,
A pátria mais real que nunca tive,
Miragem do meu lar que sempre vive
Boiando por um éter de alegria.

Mas esta infinda dor que sempre aflora,
Que fere o coração com uma espada,
Está sempre a dizer: “Não vive nada,
Só existe este penar que tens agora!”

No fúlgido esplendor de mortos dias
Procuro o que perdi, na irrealidade,
E aflito por verdades tão sombrias
Pisando vou as pedras da saudade.