sábado, 11 de abril de 2015

Es muy triste el evocar




Es muy triste el evocar
lo perdido sin remedio,
aunque más triste es vivir
sin poder rememorar
los años en que las horas
eran tan dulces y leves:
cuando el amor era un sueño
que mecía mi corazón
en ondas de luz de luna.

Era el tiempo en que moraba
en el hogar familiar,
al lado de mis mayores,
el tiempo en el que la calle
era el mundo sin fronteras,
en que era la selva el parque,
y de noche planeaba
un viaje sideral.

Es de dolor el recuerdo,
de tanto que se ha perdido.
Es un tesoro el recuerdo:
es mi Alma el haber sido.

Y ese fue el tiempo sin miedo
que tal vez nunca existió.


No hay comentarios:

Publicar un comentario