martes, 9 de junio de 2015

fue en una tarde de abril



Sola quedó la alameda
después del fuerte aguacero
de aquella tarde de abril;
perfumado estaba el suelo
e iba poco a poco el cielo
recuperando su añil.

Fue la tarde... fue el color...
fue una fragancia divina...
fue el despertar del amor...

Fueron los sentidos presos
a tu imagen florecida,
fue un instante de abandono
al florecer de la vida...

Fue la magia de un momento
que en la bruma se perdió,
fue la luz de un firmamento
que el destino se llevó...


 

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