domingo, 20 de marzo de 2016

Tristeza




De noche iluminada yo veía
Con profusión la sala en mi soñar,
Aquella en la que a gusto me sentía,
Aquella tan querida de mi hogar.

Soñé con aquel lar que tuve otrora,
Compuesto de paredes y de puertas,
Ventanas al ocaso y a la aurora,
Verdades del amor que eran tan ciertas.

Fue así que abandonando lo que hacía,
Corriendo al viejo hogar raudo subí,
Mas antes de llegar ya presentía

Que a nadie encontraría más allí.
La sala familiar está vacía,
La sala de ese hogar que yo perdí.

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