viernes, 26 de febrero de 2016

Mucho anhelé




Mucho anhelé la esperanza
cual una dicha infinita
por altos magos descrita
entre mares de añoranza,
como un astro en lontananza
que mi camino alumbrara,
de suerte que cuanto amara
al fin lo conseguiría;
mas la cruel tiranía
del destino lo frustrara,

de suerte que ya al final
de la vida y sus dictados,
por los parajes soñados
vibra un destino fatal,
un aliento fantasmal
de paraíso truncado,
de fulgor no realizado.
Lo que en la vida quisiera,
mi ilusión, mi primavera,
vive sólo en el pasado.

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